Exploraciones de Uranio en la coyuntura latinoamericana

Publicado por: José Rivera Vila

Latinoamérica nunca ha sido considerada un actor de relevancia en la industria del uranio y, si bien es poco probable que esta percepción cambie en el corto plazo, hay cierto movimiento en torno al mineral que está cobrando fuerza en numerosos países de la región.

La naturaleza estratégica del uranio se ha traducido históricamente en un estricto control estatal, pero una serie de países han dado el paso hacia la flexibilización de las regulaciones para el mineral en las últimas dos décadas, por lo que se ha desencadenado un cambio de amplio alcance en la estrategia que, junto con los mejores precios, está sustentando un incremento en la inversión privada orientada al uranio.

El cambio de política ha sido motivado en parte por el convencimiento de que es probable que cada nación tenga que incluir la energía nuclear en su matriz energética a fin de satisfacer sus necesidades de generación y metas de emisión en el mediano a largo plazo. El deseo de autosuficiencia en la materia prima que se convierte en combustible para reactores significa que se debe intensificar la exploración ahora al objeto de procurar la disponibilidad de recursos para explotación cuando surja la necesidad.

Empresas privadas y extranjeras ya realizan actividades de exploración en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Guyana, México, Paraguay y Perú. En algunos casos, el Estado también realiza una búsqueda activa del metal, como es el caso de Argentina, donde la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) administra reactores comerciales y de investigación, y trabaja para poner en marcha minas de uranio. Al mismo tiempo, las compañías privadas que quieran poseer, explorar y explotar concesiones de uranio en Argentina son bienvenidas.

Por su parte, la política de Perú se orienta a fomentar la inversión privada en exploración y explotación del uranio, pese a que el país no cuenta con ningún programa específico de energía nuclear. Hoy en día, el uranio se considera principalmente como otro metal para agregar a la lista de exportaciones mineras del país, aunque las autoridades sí tienen puesta su atención en la energía nuclear como posible fuente energética a futuro. El distrito de Macusani, en el sur del país, alberga varias compañías extranjeras, en tanto que el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) lleva a cabo actividades de exploración en etapa inicial en otras áreas con miras a atraer inversionistas para nuevos objetivos de uranio. El Estado de Perú no tiene intenciones de explotar minas de uranio con recursos propios.
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Perú _Explotación de Uranio, ¿Oportunidad para acelerar el desarrollo o nuevo pretexto de conflictos sociales?

A propósito del hallazgo de un nuevo yacimiento de uranio en el distrito puneño de Macusani, cabe hacer un análisis de qué tan conveniente es la explotación de uranio en nuestro país. Esto debido al temor que puede ocasionar en cualquier ciudadano los efectos dañinos que ocasionan al organismo este material radioactivo y sus posteriores reacciones que distintos agitadores tratarán de aprovechar.

Desde los años 50 se han venido realizando evaluaciones sobre la existencia de uranio en el sur del Perú. En 1980, el Gobierno peruano en conjunto con el Reino Unido hizo un levantamiento aéreo sobre gran parte de la región sur lo que dio como resultado la existencia de uranio contenido en Torbenita con una concentración de hasta 68%.

En la actualidad, la minera canadiense Macusani Yellowcake, avanza en su plan para desarrollar la primera mina de uranio de Perú y planea tener una producción de 100 millones de libras para el próximo año.
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Uranio en Latinoamérica, inversión privada versus control estatal

Publicado por: José Rivera Vila

Latinoamérica nunca ha sido considerada un actor de relevancia en la industria del uranio y, si bien es poco probable que esta percepción cambie en el corto plazo, hay cierto movimiento en torno al mineral que está cobrando fuerza en numerosos países de la región.

La naturaleza estratégica del uranio se ha traducido históricamente en un estricto control estatal, pero una serie de países han dado el paso hacia la flexibilización de las regulaciones para el mineral en las últimas dos décadas, por lo que se ha desencadenado un cambio de amplio alcance en la estrategia que, junto con los mejores precios, está sustentando un incremento en la inversión privada orientada al uranio.

El cambio de política ha sido motivado en parte por el convencimiento de que es probable que cada nación tenga que incluir la energía nuclear en su matriz energética a fin de satisfacer sus necesidades de generación y metas de emisión en el mediano a largo plazo. El deseo de autosuficiencia en la materia prima que se convierte en combustible para reactores significa que se debe intensificar la exploración ahora al objeto de procurar la disponibilidad de recursos para explotación cuando surja la necesidad.

Empresas privadas y extranjeras ya realizan actividades de exploración en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Guyana, México, Paraguay y Perú. En algunos casos, el Estado también realiza una búsqueda activa del metal, como es el caso de Argentina, donde la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) administra reactores comerciales y de investigación, y trabaja para poner en marcha minas de uranio. Al mismo tiempo, las compañías privadas que quieran poseer, explorar y explotar concesiones de uranio en Argentina son bienvenidas.

Por su parte, la política de Perú se orienta a fomentar la inversión privada en exploración y explotación del uranio, pese a que el país no cuenta con ningún programa específico de energía nuclear. Hoy en día, el uranio se considera principalmente como otro metal para agregar a la lista de exportaciones mineras del país, aunque las autoridades sí tienen puesta su atención en la energía nuclear como posible fuente energética a futuro. El distrito de Macusani, en el sur del país, alberga varias compañías extranjeras, en tanto que el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) lleva a cabo actividades de exploración en etapa inicial en otras áreas con miras a atraer inversionistas para nuevos objetivos de uranio. El Estado de Perú no tiene intenciones de explotar minas de uranio con recursos propios.

POTENCIAL FRUSTRADO

Brasil, el país más grande de Latinoamérica y dueño de los mayores recursos de uranio en la región, no ha seguido los pasos de sus vecinos. El país apenas ha flexibilizado sus regulaciones para el uranio en los últimos años, para permitir a empresas privadas ser dueñas de una participación minoritaria en proyectos de uranio, en asociación con la empresa nuclear federal, INB. Esta última realiza exploración en diversas partes del país.
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