El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ofrece el curso virtual y gratuito “Liderando el Desarrollo Sostenible de la Ciudades

Liderando el Desarrollo Sostenible de las Ciudades

Este curso, impartido en español, presenta los desafíos sectoriales e intersectoriales y las prácticas para promover el desarrollo sostenible de las ciudades en América Latina y el Caribe.

Hoy en día, más del 80 por ciento de la población en América Latina y el Caribe vive en zonas urbanas, y para el 2050 será casi el 90 por ciento. Esta creciente urbanización plantea desafíos importantes para los más de 15 mil municipios que existen en la región, exigiendo a los mismos hacer frente a las demandas de nuevos empleos, servicios urbanos, escuelas, transporte, viviendas y seguridad de forma consciente y planificada. Estas ciudades quieren avanzar hacia el desarrollo sostenible, buscando la manera de crecer económicamente, de forma inclusiva y respetando el medioambiente. ¿Pero cómo se avanza hacia el sueño de la sostenibilidad? ¿Cómo conseguimos crear actividad económica sin contaminar el aire y los ríos? ¿Cómo podemos crear riqueza y que los recursos lleguen a todas las personas? ¿Cómo hacer ciudades más seguras y participativas?

Para reflexionar sobre estas y otras preguntas, el BID ha creado un curso que busca fortalecer en los participantes las capacidades para gestionar el desarrollo sostenible de las ciudades, a través del dominio conceptual, procedimental y actitudinal de las principales áreas de competencia de la ciudad y de la herramienta de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles del BID, permitiéndoles desarrollar habilidades y construir estrategias innovadoras y multisectoriales para dar respuesta a los desafíos de la sostenibilidad.

La preparación de este curso fue financiada por el Fondo de Fortalecimiento de la Capacidad Institucional (ICSF), gracias al aporte del Gobierno de la República Popular de China.

Se espera que al final del curso los participantes puedan:

  • Conocer el concepto de desarrollo sostenible y sus principales retos
  • Entender la importancia de la perspectiva multi/intersectorial en la gestión del desarrollo sostenible
  • Conocer la herramienta de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles y su contribución al desarrollo sostenible de las ciudades
  • Identificar desafíos que enfrentan las ciudades de la Región en temáticas relacionadas con la sostenibilidad
  • Identificar soluciones y experiencias de la Región para atender los retos de sostenibilidad

Mayor información:

https://www.edx.org/course/liderando-el-desarrollo-sostenible-de-idbx-idb4x-2#.VQTVE46G83u

¿Responsabilidad Social o Relaciones Comunitarias? Una mirada conceptual en el Sector Minero Peruano

Por Luis Pareja Sedano

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La Responsabilidad Social del Sector minero no solo se debe medir en proyectos de desarrollo social y ambiental en su comunidad de impacto directo o indirecto tal como lo enfoca la gestión de relaciones comunitarias; sino también en función a las estrategias de desarrollo y valor compartido hacia sus grupos de interés (Stakeholders) sean internos o externos.

Relaciones Comunitarias o Responsabilidad Social

Elaboración propia

El sector minero peruano formal es uno de los principales motores del crecimiento económico y desarrollo de nuestro país. Prueba de ello ha sido el despegue del sector en los últimos 20 años. La inversión, el desarrollo tecnológico, el desarrollo de capacidades y la creación de empleos son algunos de los beneficios tangibles que impactan directamente en el bienestar de la población.

El carácter estratégico de esta industria hace que las empresas mineras miren nuevas estrategias y/o herramientas de Innovación que generen un valor constante para su organización. Es en este marco donde las “Relaciones Comunitarias” (RRCC) y la “Responsabilidad Social” (RS) juegan un papel importante. En nuestro país muchos profesionales y empresarios lo relacionan de manera similar cuando existen claras diferencias pero están totalmente alineadas una de otra.

La Responsabilidad Social incipiente, hoy en constante evolución y enfocada al logro de la sostenibilidad, llegó a posicionarse en el Perú en los años 80 – 90 con las acciones iniciales del sector minero. Todo proyecto u obra ejecutada en favor de las comunidades sea desde la filantropía o de la inversión social, eran denominadas “programas” o “proyectos” de Responsabilidad Social. Muchos otros sectores copiaron esas prácticas hasta el 2000 y el resultado fue un desconocimiento conceptual y práctico de la RS y RRCC. Ejm: Cursos, Talleres, Diplomados en RRCC y RS llevadas por diferentes casas de estudios privadas y nacionales con enfoques metodológicos totalmente diferentes y muchos desfasados de la situación problemática existente en el sector; incluso donde los interesados participantes no logran captar las diferencias conceptuales sino confundirlas. Recordemos que no hay una carrera y profesión especializada y formativa desde el pregrado en temas de Responsabilidad Social o Relaciones Comunitarias solo algunos programas de Posgrado (Diplomados y Maestrías). Puedo asegurar que el proceso formativo en Responsabilidad Social y Relaciones Comunitarias está relacionado a un proceso empírico y expertis en el campo de trabajo.

Desde el 2000 en adelante, la figura va tomando un giro diferente gracias a iniciativas como Perú 2021, El Pacto Mundial Perú, Responde, SASE, y la Revista Stakeholders las cuales tienen una mirada más holística y estratégica de la Responsabilidad Social en el Perú. A ello podemos sumarle los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ISO 26000, GRI, SA 8000, SGE21, AA1000, entre otros principios guías u normas internacionales relacionadas.

Contextualizando el tema, cuando hablamos de Responsabilidad Social[1] y Relaciones Comunitarias[2] en el sector minero debemos tener en cuenta lo siguiente:

  1. La Responsabilidad Social es transversal a la organización y se enfoca en la cadena de valor, los riesgos, las políticas y estrategias empresariales para que estas sean aterrizadas en programas y proyectos sostenibles con sus Stakeholders y aportando al país. Mientras las Relaciones Comunitarias se enfocan en la Comunidad y miran todos los aspectos que atañen al proyecto minero (diversidad, interculturalidad, derechos de servidumbre, inversión social, desarrollo económico local, etc.)
  2. Las empresas mineras tienen normalmente identificados en sus modelos de diálogo, con sus grupos de interés principalmente a: la Comunidad, Proveedores, Ambiente y Colaboradores. Por ello, vemos que su mayor énfasis de trabajo está relacionado con la Comunidad y con ella una buena Gestión de Relaciones Comunitarias. A diferencia  de otros Sectores (caso empresas de servicios) donde sus grupos de interés están enfocados a Accionistas, Clientes, Consumidores, Colaboradores y Proveedores y no necesariamente están alienadas a una Gestión de Relaciones Comunitarias.
  3. Por ejemplo: Cuando hablamos de la construcción de un colegio o centro de salud en las zonas de impacto directo del Proyecto Minero. Estos hacen referencia a un proyecto social ejecutado por una gestión de Relaciones Comunitarias y alineado a una buena estrategia de Responsabilidad Social.
  4. La responsabilidad social se encuentra en el plano estratégico de la organización mientras las relaciones comunitarias en el plano operativo. La primera es multifocal y la segunda solo focal. La primera contribuye a unas buenas relaciones con sus grupos de interés, la segunda a buenas relaciones con la comunidad. La primera genera valor compartido e innovación para el desarrollo sostenible. La Segunda genera valor, capital social y desarrollo local.
  5. Una buena estrategia de Responsabilidad social con su Comunidad se materializa gracias a una buena gestión de las Relaciones Comunitarias.

Finalmente, hoy el sector estratégico peruano, en particular la minería, requiere de profesionales en Responsabilidad Social multifuncionales, que respeten la diversidad y los derechos humanos, y a su vez sean constantemente agentes de cambio. El reto no solo lo tienen las empresas mineras, sino el gobierno, las universidades, ONGs y las propias comunidades donde se vienen grandes proyectos mineros que son importantes para la economía y el desarrollo del país.

[1]http://www.peru2021.org/principal/categoria/conceptos-de-responsabilidad-social/9/c-9

[2]http://www.minem.gob.pe/minem/archivos/file/DGAAM/guias/guiaelectricaI.pdf

National Geographic conquita instagram con fotos de la naturaleza

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Por Kurt Castro

Desde sus inicios que la revista National Geographic ha potenciado el fotoperiodismo con artículos de una calidad fotográfica que sólo se podría comparar al estándar de revistas de moda o que se enfocan de forma exclusiva en la fotografía.

Aunque, a esto, evidentemente hay que sumarle el factor “naturaleza”, que cobra un valor relevante puesto que lo que vemos en las páginas de la publicación corresponde al resultado de largas sesiones de espera, para obtener la luz, el enfoque y el ángulo adecuado, logrando estas maravillosas obras fotográficas.

La revista ha querido llegar a los usuarios de Instagram, que es la red social que se dedica especialmente a la fotografía, logrando en 3 años mil millones de “me gusta” en la cuenta @natgeo. Para celebrar este hito, National Geographic ha realizado la selección de las mejores imágenes pertenecientes a los fotógrafos Andy Bardon, Ami Vitale, Beverly Joubert, David Doubilet, Drew Rush, John Stanmeyer, Michael Yamashita y Steve Winter.

Fuente : Vio Verde

Documental francés sobre la diversidad del Perú : Planeta Extremo

La costa, la sierra y la selva son los protagonistas de una serie de documentales (Planeta Extremo)rodados desde el 2013  por la productora francesa French Connections Films. Detrás de este proyecto se encuentra la periodista científica y primatóloga Emmanuelle Grundmann, el fotógrafo de vida silvestre, premiado mundialmente, Cyril Ruoso y el realizador de documentales, Jean-Thomas Renaud, quienes recorren el país, de oeste a este, para comprender la interdependencia de cada uno de los ecosistemas que forman el Perú. “La increíble belleza de la naturaleza y vida silvestre del Perú merecen ser protegidas”, cuenta el trailer.

9 fuentes de financiamiento para tu proyecto de cambio climático – BID

Fuente : Banco Interamericano de Desarrollo ( BID)

Twitter: @BIDCambioClima

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Uno de los principales desafíos para implementar un proyecto de cambio climático es encontrar fuentes de financiamiento adecuadas. A continuación te presentamos nueve opciones de financiamiento para proyectos del sector público, privado y de la sociedad civil:

1. Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria (FONTAGRO)

FONTAGRO financia proyectos de investigación e innovación científica y tecnológica en el sector agropecuario con el objetivo de contribuir a la reducción de la pobreza, el aumento de la competitividad de las cadenas agroalimentarias y al manejo sustentable de los recursos naturales en América Latina y el Caribe.

El fondo funciona como un mecanismo competitivo y transparente que financia proyectos regionales que tienen que contar como mínimo con la participación de dos países miembros y las propuestas son evaluadas por especialistas externos al Fondo, utilizando criterios de impacto económico, social y ambiental, calidad técnica y capacidad institucional.

Este fondo financia proyectos de una media de US$400.000.

Más información: http://www.fontagro.org

2. Alianza de energía y medio ambiente (EEP)

Energy and Environment Partnership (EEP) es un programa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia que tiene como objetivo ampliar el acceso a servicios modernos de energía y promover las energías renovables y la eficiencia energética.

El EEP ofrece subvenciones para el desarrollo o ampliación de modelos de negocio inclusivos y proporciona capital semilla para las fases iniciales de proyectos de energía sostenible con socios locales e internacionales.
El EEP opera en la región andina (Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia), Centroamérica (Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá) y la República Dominicana.

El financiamiento máximo por proyecto es de 200.000 euros.

Más información: http://eepglobal.org/home

3. Fondo de inversión noruego para países en desarrollo (Norfund)

Norfund invierte en proyectos implementados por empresas sostenibles en países en desarrollo. Los objetivos de las inversiones de Norfund son promover el desarrollo de nuevos negocios y contribuir al crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

Los países elegibles de América Latina son Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

Más información: http://www.norfund.no

4. Fondo de desembolso rápido para soluciones innovadoras en transporte del BID (InfraFund)

El InfraFund brinda apoyo a asociaciones públicas, privadas y de capital mixto en América Latina y el Caribe para la identificación, desarrollo y preparación de proyectos de infraestructura financiables, sostenibles y con alta probabilidad de alcanzar su cierre financiero. El InfraFund promueve además la formación de sociedades público-privadas para provisión de infraestructura .

Los proyectos pueden obtener un máximo de financiación de US$ 1,5 millones y existe un proceso de aprobación rápido para proyectos de menos de US$500.000.

Más información: http://www.iadb.org/infrafund

5. Alianza global contra el cambio climático para estados insulares en desarrollo y países menos desarrollados

La Alianza global contra el cambio climático (GCCA por sus siglas en inglés) actúa como una plataforma de diálogo e intercambio de experiencias entre la UE y los países en desarrollo asociados sobre la política climática y los enfoques prácticos para la integración del cambio climático en las estrategias de desarrollo. Los resultados del diálogo y del intercambio de información alimentan las discusiones del acuerdo climático post-2012 bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC).

El financiamiento total disponible es de 139,6 millones de euros.

Más información: Global Climate Change Alliance y página de UNFCCC sobre el GCCA

6. Red de conocimiento sobre clima y desarrollo (CDKN)

Esta red, apoyada por los gobiernos de Reino Unido y Países Bajo, apoya a los tomadores de decisiones en el diseño e implementación de estrategias de desarrollo con consideraciones sobre cambio climático a través de una combinación de investigación, servicios de asesoramiento e intercambio de conocimientos en apoyo a las políticas de gestión local en los sectores público, privado y no gubernamental.

El financiamiento disponible es de £500.000 por proyecto (unos US$857.00), si bien la mayoría de las subvenciones son de entre £25.000 (US$42.800) y £250.000 (US$428.000).

Más información: http://www.cdkn.org

7. Programa de adaptación para pequeños agricultores (ASAP)

El programa de adaptación para pequeños agricultores (ASAP por sus siglas en inglés) fue lanzado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para ayudar a que pequeños agricultores incorporen consideraciones climáticas y medioambientales en sus actividades. Se trata de un programa de adaptación que ofrece financiación de múltiples de donantes de aproximadamente US$ 1.000 millones anuales.

Más información: Sitio Web de ASAP

8. Fondo Amazonia del BNDES

El Fondo Amazonia tiene como objetivo recaudar donaciones para inversiones no reembolsables con el objetivo de prevenir, controlar y combatir la deforestación, así como para promover la conservación y el uso sostenible de los bosques en el bioma amazónico. Además, el Fondo Amazonia apoya el desarrollo de sistemas para monitorear y controlar la deforestación en otros ecosistemas brasileños y de otros países tropicales.

El Fondo tiene una dotación de US$1.000 millones.

Más información: http://www.amazonfund.gov.br/FundoAmazonia/fam/site_en

9. Fondo PNUD / Objetivos de Desarrollo del Milenio de España

Este fondo financia actividades de colaboración que complementan a algunos programas de Naciones Unidas que responden a desafíos de desarrollo multidimensionales. En el campo del cambio climático, el fondo facilita el acceso a nuevos mecanismos de financiación y apoya actividades de adaptación. El Fondo tiene como objetivos:

• Apoyar políticas y programas que pueden generar un impacto significativo y medible sobre algunos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
• Financiar la experimentación y la ampliación de programas piloto exitosos.
• Catalizar innovaciones en la práctica del desarrollo.
• Adoptar mecanismos que mejoren la calidad de la ayuda al desarrollo.

El financiamiento total disponible en este programa es de US$90 millones

Más información: http://www.mdgfund.org

¿ La Responsabilidad Social Empresarial y sus enfoques?

Por: Luis Pareja Sedano

En la actualidad, el desarrollo y la globalización han incrementado la exigencia social de un comportamiento empresario más responsable.

Cada vez con mayor frecuencia, las empresas son vistas como ciudadanos corporativos[1] (empresas que cuentan con derechos y responsabilidades sociales básicas, éticas, laborales y medioambientales, que van más allá de la maximización de ganancias de corto plazo) por sus stakeholders (grupos de interés relacionados con la empresa), quienes vigilan y presionan a las compañías para que éstas avancen en el ámbito de la RSE, de manera tal, de asegurar su permanencia dentro del mercado.

_innovacion-social_Tradicionalmente, se consideran dos grandes enfoques de la Responsabilidad Social Empresarial que corresponden a la posición Liberal y Social, entre los cuales coexisten otros, que pueden clasificarse en diversas posiciones intermedias, los que serán revisados destacando aspectos que nos permitan congregar un enfoque integrado y de aplicación respecto al desempeño actual de las empresas en el ámbito relativo a estas prácticas.

La posición Liberal, es defendida principalmente por Milton Friedman, la cual postula que “existe una y sólo una responsabilidad social de la empresa, que es usar sus recursos y energías en las actividades diseñadas para incrementar sus beneficios, siempre y cuando permanezca dentro de las reglas del juego, es decir, esforzarse por una libre y abierta competencia, sin engaños ni fraudes”, apoyándose en la teoría de “la mano invisible” de Adam Smith, que señala que la interacción de los individuos en el mercado, guiados por sus propios intereses conducirán al bienestar general de la manera más efectiva y eficiente que si cualquier otra entidad o institución quisiera intervenir en esta dinámica. En este sentido, plantea a la doctrina de la RSE como fundamentalmente subversiva, pues distorsiona el funcionamiento del mercado generando ineficiencias en la asignación de los recursos disponibles.

La posición Social, en cambio, está basada en una naturaleza de la empresa mucho más amplia, en la que incorpora la relación de la entidad con diversos grupos e instituciones que integran el contexto social. En este ámbito, se visualiza a la empresa como un nuevo centro socializador que será responsable no sólo de las ganancias de los accionistas, sino que también del bienestar de la sociedad en la que se desenvuelve. Este enfoque se apoya en los planteamientos de Archie Carroll[2], quien manifiesta que el accionar de las empresas se ha enmarcado dentro de cuatro categorías progresivas de RSE referentes al desempeño económico, legal, ético y discrecional[3]. La primera de ellas es de índole económica, pues al producir de manera eficiente generará riqueza, contribuyendo así, al desarrollo nacional, esperando que su desempeño se supedite a las leyes y reglamentos establecidos, con el fin de normar y regular su campo de acción, así como también a las normas éticas y valóricas establecidas socialmente; deseando además, que en un nivel superior tenga orientaciones filantrópicas impulsadas por el interés corporativo con el fin de dar ayuda y solución a problemas de orden social. Estas cuatro categorías dan un lineamiento de las expectativas que la sociedad, en general, tiene del sector empresarial o las mismas corporaciones.

Los planteamientos intermedios a estos, corresponden a los enfoques: Iluminado del Self-Interest; de las Instituciones Sociales; de la Moral Personal; Legal; de la Ciudadanía Empresarial; de los Stakeholders; basado en la Virtud; y el Teológico o Religioso. De estas visiones, se ha considerado algunos aspectos de cuatro de ellos, los cuales se apoyan y confluyen a la creación de un enfoque más amplio, orientado a la aplicación actual de las políticas socialmente responsables.

De acuerdo al “Enfoque de los Stakeholders”, las responsabilidades de la empresa no sólo se limitan a los accionistas, sino que involucra un grupo más amplio denominado “stakeholders”, en el cual se encuentran todos aquellos grupos en los que impactan las actividades de la empresa, quienes permiten su existencia y además el logro de los objetivos de la misma, correspondiente a la maximización de las ganancias, tal como señala Elizabeth Vallance[4] quien plantea que “el propósito de los empresarios es la maximización del owner value de largo plazo”, que corresponde al valor de la empresa en términos de los beneficios de largo plazo reportados a los accionistas. Por esto, mantener buenas relaciones con los stakeholders, y como manifiesta Sir Geoffrey Chandler[5], contar con guías éticas que regulen las actividades empresariales, darán las pautas de sobrevivencia de la organización en un entorno competitivo en el largo plazo, ayudando a la consecución del objetivo empresarial.

En un sentido similar, el “Enfoque iluminado del Self-Interest”, desarrollado por Aram[6]; Arlow y Gannon[7]; y Mescon y Tilson[8], plantea ala RSE como una estrategia que ayuda a alcanzar el éxito o la maximización de beneficios, al promover una respuesta positiva por parte de la sociedad a cambio de tales prácticas. Sin embargo, para que esto ocurra será necesario que la comunidad conozca el comportamiento corporativo responsable de la empresa, lo cual demandará un análisis exhaustivo frente a los costos asociados a las iniciativas responsables y su comunicación, versus los potenciales beneficios que se podrían alcanzar, en el entorno de un contexto competitivo. Es así, como la comunicación del compromiso y actividades en materia de responsabilidad social que mantienen las empresas, se convierte en una pieza fundamental para la maximización de los beneficios; siendo relevante considerar qué comunicar, cómo y a quién. Para lograr una comunicación efectiva[9], existen elementos esenciales a considerar como la credibilidad y la transparencia de lo que se está informando, considerando también que se debe comunicar de forma simple eventos pasados que hayan sido exitosos, diseñando especialmente estrategias comunicacionales para cada stakeholders.
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Fideicomiso social, una solución a los conflictos sociales

Por Karen Zuñiga Abanto
El futuro de la Minería en el Perú se encuentra en riesgo,  el descontento de la población ha desatado una ola de crecientes conflictos sociales que amenazan la viabilidad de este sector importante de nuestro país que ha dinamizado la economía nacional.

En los últimos diez años, dicho sector ha venido creciendo de manera sostenida, recibiendo importantes flujos de inversión, más de US$ 51,000 millones  de inversión proyectados entre los años 2012 y 2018 se encuentran en riesgo; la respuesta de las empresas mineras para dar solución a estos conflictos es insuficiente e inadecuada, adoptando  un comportamiento condescendiente que únicamente  refuerzan la relación Donante-Receptor,  cayendo en un espiral sin solución.

La actividad minera debe ser vista como una oportunidad para el desarrollo sostenible del país antes que una amenaza. Frente a esto el fideicomiso social, se convierte en una actuación del Estado en un acercamiento con las comunidades campesinas,  aplicándose para aquellas zonas de influencia de los proyectos mineros o hidroeléctricos otorgados.

Se trata de un trabajo  entre la  autoridad Nacional a través de Proinversion, Regional, local e inversionistas previa aprobación del Consejo Ejecutivo de los proyectos con desarrollo social en sectores como educación, salud, agrario y servicio básico como agua, luz y desagüe, que en el tiempo favorecerán a la población y garantizaran un desarrollo sostenible de la zona de influencia.

La operación se realiza mediante un Contrato de Opción de Transferencia. El modelo del  fideicomiso,  exige  que una parte del dinero que recibiría el Estado, normalmente destinado al Tesoro Público, se reservara para el desarrollo sostenible de las localidades. Existiendo tres beneficiarios del proceso.

Por una parte El estado, hará posible la sostenibilidad en la política de promoción de inversiones en el sector extractivo y la participación activa de las comunidades en el desarrollo y la ejecución de proyectos.

La comunidad, accedería ha un real empoderamiento ciudadano, con compromiso y responsabilidad así, como fondos propios para invertirlos en el desarrollo sostenible de sus comunidades con lo cual la inclusión financiera seria una realidad.

Los inversionistas, desarrollarían un modelo sostenible basado en el principio de inversión con responsabilidad ambiental y desarrollo social.

En la actualidad se han constituido Fideicomisos Sociales en los proyectos de Yuncán, Bayóvar, Las Bambas, Toromocho, Alto Chicama y La Granja, que como resultado ha logrado la satisfacción de las comunidades de las zonas de influencia.

Este fondo social, no solo asegura la prevención de conflictos socio ambientales, sino que además se da viabilidad económica, social y ambiental a los proyectos de exploración y su factibilidad.