Récord negativo: desde hoy, la tierra vive “de prestado”

El “Día de la sobrecapacidad” llegó antes

Todo lo que consumamos a partir de ahora y hasta fin de año, es más de lo que el planeta puede generar naturalmente.

En 1969 el mundo consumía al mismo ritmo que producía, una situación que año a año fue degradándose a causa de la sobreexplotación de la tierra y el mar y que provocó que en 2017 la capacidad que tiene el planeta de regenerarse de forma sostenible se acabe hoy.

Esto quiere decir que desde hoy y hasta el 31 de diciembre, consumiremos más allá de lo que la Tierra puede crear naturalmente, forzándola y llevándola más cerca de su destrucción.

Es la alerta que lanzó la ONG medioambiental Global Footprint Network, que cada año mide cómo el “presupuesto ecológico anual” de la Tierra se agota antes y determina el “Día de la sobrecapacidad del planeta”, una jornada que cae en 2017 en el 2 de agosto, antes que cualquier otro jamás registrado.

Esta jornada se calcula comparando el consumo total anual de la humanidad (huella ecológica) con la capacidad de la Tierra de regenerar en un año los recursos naturales renovables (biocapacidad).

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¿Responsabilidad Social o Relaciones Comunitarias? Una mirada conceptual en el Sector Minero Peruano

Por Luis Pareja Sedano

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La Responsabilidad Social del Sector minero no solo se debe medir en proyectos de desarrollo social y ambiental en su comunidad de impacto directo o indirecto tal como lo enfoca la gestión de relaciones comunitarias; sino también en función a las estrategias de desarrollo y valor compartido hacia sus grupos de interés (Stakeholders) sean internos o externos.

Relaciones Comunitarias o Responsabilidad Social

Elaboración propia

El sector minero peruano formal es uno de los principales motores del crecimiento económico y desarrollo de nuestro país. Prueba de ello ha sido el despegue del sector en los últimos 20 años. La inversión, el desarrollo tecnológico, el desarrollo de capacidades y la creación de empleos son algunos de los beneficios tangibles que impactan directamente en el bienestar de la población.

El carácter estratégico de esta industria hace que las empresas mineras miren nuevas estrategias y/o herramientas de Innovación que generen un valor constante para su organización. Es en este marco donde las “Relaciones Comunitarias” (RRCC) y la “Responsabilidad Social” (RS) juegan un papel importante. En nuestro país muchos profesionales y empresarios lo relacionan de manera similar cuando existen claras diferencias pero están totalmente alineadas una de otra.

La Responsabilidad Social incipiente, hoy en constante evolución y enfocada al logro de la sostenibilidad, llegó a posicionarse en el Perú en los años 80 – 90 con las acciones iniciales del sector minero. Todo proyecto u obra ejecutada en favor de las comunidades sea desde la filantropía o de la inversión social, eran denominadas “programas” o “proyectos” de Responsabilidad Social. Muchos otros sectores copiaron esas prácticas hasta el 2000 y el resultado fue un desconocimiento conceptual y práctico de la RS y RRCC. Ejm: Cursos, Talleres, Diplomados en RRCC y RS llevadas por diferentes casas de estudios privadas y nacionales con enfoques metodológicos totalmente diferentes y muchos desfasados de la situación problemática existente en el sector; incluso donde los interesados participantes no logran captar las diferencias conceptuales sino confundirlas. Recordemos que no hay una carrera y profesión especializada y formativa desde el pregrado en temas de Responsabilidad Social o Relaciones Comunitarias solo algunos programas de Posgrado (Diplomados y Maestrías). Puedo asegurar que el proceso formativo en Responsabilidad Social y Relaciones Comunitarias está relacionado a un proceso empírico y expertis en el campo de trabajo.

Desde el 2000 en adelante, la figura va tomando un giro diferente gracias a iniciativas como Perú 2021, El Pacto Mundial Perú, Responde, SASE, y la Revista Stakeholders las cuales tienen una mirada más holística y estratégica de la Responsabilidad Social en el Perú. A ello podemos sumarle los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ISO 26000, GRI, SA 8000, SGE21, AA1000, entre otros principios guías u normas internacionales relacionadas.

Contextualizando el tema, cuando hablamos de Responsabilidad Social[1] y Relaciones Comunitarias[2] en el sector minero debemos tener en cuenta lo siguiente:

  1. La Responsabilidad Social es transversal a la organización y se enfoca en la cadena de valor, los riesgos, las políticas y estrategias empresariales para que estas sean aterrizadas en programas y proyectos sostenibles con sus Stakeholders y aportando al país. Mientras las Relaciones Comunitarias se enfocan en la Comunidad y miran todos los aspectos que atañen al proyecto minero (diversidad, interculturalidad, derechos de servidumbre, inversión social, desarrollo económico local, etc.)
  2. Las empresas mineras tienen normalmente identificados en sus modelos de diálogo, con sus grupos de interés principalmente a: la Comunidad, Proveedores, Ambiente y Colaboradores. Por ello, vemos que su mayor énfasis de trabajo está relacionado con la Comunidad y con ella una buena Gestión de Relaciones Comunitarias. A diferencia  de otros Sectores (caso empresas de servicios) donde sus grupos de interés están enfocados a Accionistas, Clientes, Consumidores, Colaboradores y Proveedores y no necesariamente están alienadas a una Gestión de Relaciones Comunitarias.
  3. Por ejemplo: Cuando hablamos de la construcción de un colegio o centro de salud en las zonas de impacto directo del Proyecto Minero. Estos hacen referencia a un proyecto social ejecutado por una gestión de Relaciones Comunitarias y alineado a una buena estrategia de Responsabilidad Social.
  4. La responsabilidad social se encuentra en el plano estratégico de la organización mientras las relaciones comunitarias en el plano operativo. La primera es multifocal y la segunda solo focal. La primera contribuye a unas buenas relaciones con sus grupos de interés, la segunda a buenas relaciones con la comunidad. La primera genera valor compartido e innovación para el desarrollo sostenible. La Segunda genera valor, capital social y desarrollo local.
  5. Una buena estrategia de Responsabilidad social con su Comunidad se materializa gracias a una buena gestión de las Relaciones Comunitarias.

Finalmente, hoy el sector estratégico peruano, en particular la minería, requiere de profesionales en Responsabilidad Social multifuncionales, que respeten la diversidad y los derechos humanos, y a su vez sean constantemente agentes de cambio. El reto no solo lo tienen las empresas mineras, sino el gobierno, las universidades, ONGs y las propias comunidades donde se vienen grandes proyectos mineros que son importantes para la economía y el desarrollo del país.

[1]http://www.peru2021.org/principal/categoria/conceptos-de-responsabilidad-social/9/c-9

[2]http://www.minem.gob.pe/minem/archivos/file/DGAAM/guias/guiaelectricaI.pdf

LIBRO RECOGE INICIATIVAS DE CONSERVACIÓN AMBIENTAL #periodismo #ambiental

Fuente: http://www.puntoedu.pucp.edu

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Fuente :puntoedu.pucp.edu

Los egresados de la PUCP Jack Lo y Bruno Monteferri son autores de Conservamos por Naturaleza: 10 años promoviendo la conservación voluntaria en el Perú, un libro editado por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) que cuenta la historia de las iniciativas de conservación ambiental en el Perú desde el 2004 -cuando había dos- hasta el 2014 -cuando llegaron a 174.

El uso inadecuado del espacio y la explotación indiscriminada de recursos naturales han ocasionado que grandes áreas silvestres se pierdan en el Perú y en el resto del mundo. Para enfrentar este problema, los gobiernos y organizaciones hacen lo posible por proteger especies y ecosistemas necesarios para la vida. A esto se suma que cada vez más personas y comunidades se comprometen con este reto y contribuyen a la conservación de ecosistemas. En el Perú, la iniciativa Conservamos por Naturaleza agrupa y brinda apoyo a las personas y comunidades que conservan nuestras áreas naturales de forma voluntaria.

El abogado Bruno Monteferri y el periodista Jack Lo, egresados de la PUCP, son integrantes de esta iniciativa, creada por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, y los autores del libro Conservamos por Naturaleza: 10 años promoviendo la conservación voluntaria en el Perú, que narra la evolución de esta plataforma desde su creación hasta el 2014, así como la creación y crecimiento de distintas áreas de conservación privada desde el 2004.

“El libro nace como un tributo a la gente que hace conservación voluntaria. Es gente que ha decidido, sin que nadie los obligue, conservar un ecosistema en algún rincón del Perú”, nos cuenta Monteferri, director de Conservamos por Naturaleza. El objetivo del libro es, “por un lado, rendir un tributo, un agradecimiento y un reconocimiento y, por otro, también mostrar que cualquier persona puede seguir esos mismos pasos. Es también una forma de inspirar, de incentivar a construir un Perú más natural y cuidar aquellos espacios; pues si no hacemos algo ahorita, van a dejar de existir”, agrega.

“A medida que íbamos escribiendo el libro y recordando las historias de la gente, viendo cómo esas personas comenzaron hace diez años y cómo están ahora que ya los conozco, es una sensación realmente de motivación y te inspira totalmente”, dice Jack Lo, coordinador de Prensa y Comunicaciones, que se unió a la iniciativa en el 2012.

Mucho ha cambiado en los últimos 10 años, y este texto busca mostrar la evolución de la iniciativa y de las áreas de conservación privadas enmarcadas en el avance de las políticas ambientales de nuestro país y el mundo. Gracias a los esfuerzos de cada persona que tiene un área de conservación privada, organizaciones no gubernamentales y al avance de la legislación ambiental, 1.4 millones de hectáreas de nuestro país son ahora conservadas por personas o comunidades. El nuevo reto es continuar incrementando la red de privados que conservan ecosistemas, conseguir incentivos tributarios para estas personas o comunidades, brindar asesoría para que la conservación sea financieramente sostenible, y lograr que más personas se comprometan con el medioambiente y colaboren de la forma que les sea posible.

“Queremos demostrarle a la gente que no hay que ser un superhéroe o tener grandes ideas (para ayudar al medioambiente), que podemos hacerlo en nuestro día a día”, dice Jack. “No hay nada más simple que eso. A veces nos complicamos de más. Si nos salimos un poquito de nuestro confort nos podemos dar cuenta de que podemos hacer muchas cosas”, finaliza.

El libro Conservamos por Naturaleza: 10 años promoviendo la conservación voluntaria en el Perú está a la venta por S/.30 en la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (Av. Prolongación Arenales 437, San Isidro). También puedes descargar Conservamos por Naturaleza por internet.

National Geographic conquita instagram con fotos de la naturaleza

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Por Kurt Castro

Desde sus inicios que la revista National Geographic ha potenciado el fotoperiodismo con artículos de una calidad fotográfica que sólo se podría comparar al estándar de revistas de moda o que se enfocan de forma exclusiva en la fotografía.

Aunque, a esto, evidentemente hay que sumarle el factor “naturaleza”, que cobra un valor relevante puesto que lo que vemos en las páginas de la publicación corresponde al resultado de largas sesiones de espera, para obtener la luz, el enfoque y el ángulo adecuado, logrando estas maravillosas obras fotográficas.

La revista ha querido llegar a los usuarios de Instagram, que es la red social que se dedica especialmente a la fotografía, logrando en 3 años mil millones de “me gusta” en la cuenta @natgeo. Para celebrar este hito, National Geographic ha realizado la selección de las mejores imágenes pertenecientes a los fotógrafos Andy Bardon, Ami Vitale, Beverly Joubert, David Doubilet, Drew Rush, John Stanmeyer, Michael Yamashita y Steve Winter.

Fuente : Vio Verde

Concurso BID para jóvenes: tu idea verde podría ganar hasta US$15.000 dólares @BIDCambioClima

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¿Eres un joven innovador 18 y 30 años de edad ?

¿Eres ciudadano de un país de América Latina y el Caribe?

¿Te preocupa el cambio climático?

Si respondiste que sí, significa que eres elegible para participar en el concurso Greenovators, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) – en colaboración con la Universidad EARTH, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Gobierno de la República de Costa Rica a través del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).

Parque Nacional Huascarán - Andes Peruanos

Parque Nacional Huascarán – Andes Peruanos

Tu propuesta de proyecto de cambio climático debe proveer indicadores específicos para monitorear su impacto, ya que los trabajos que resulten premiados recibirán fondos semilla y deberán comprometerse con un informe de seguimiento para la evaluación al finalizar el uso de los fondos. Tu proyecto puede ofrecer una solución a un problema dentro de alguna de las siguientes áreas:

  • Educación y concientización
  • Eficiencia energética
  • Energías renovables
  • Transporte sostenible
  • Empresa sostenible
  • Agricultura resiliente
  • Recursos hídricos

Puedes ganar

Cinco premios de US$15.000 dólares
10 premios de US$10.000 dólares
15 premios de US$5.000 dólares

Los participantes del concurso también pueden ganar un viaje gratis a Costa Rica y participar en el evento Greenovators.

La convocatoria está ahora abierta hasta el 30 de agosto de 2014. (12:00a.m. EST)

Para saber más sobre las reglas del concurso y aplicar, visita www.iadb.org/greenovators

Fuente  www.seresponsable.com y BID

Fideicomiso social, una solución a los conflictos sociales

Por Karen Zuñiga Abanto
El futuro de la Minería en el Perú se encuentra en riesgo,  el descontento de la población ha desatado una ola de crecientes conflictos sociales que amenazan la viabilidad de este sector importante de nuestro país que ha dinamizado la economía nacional.

En los últimos diez años, dicho sector ha venido creciendo de manera sostenida, recibiendo importantes flujos de inversión, más de US$ 51,000 millones  de inversión proyectados entre los años 2012 y 2018 se encuentran en riesgo; la respuesta de las empresas mineras para dar solución a estos conflictos es insuficiente e inadecuada, adoptando  un comportamiento condescendiente que únicamente  refuerzan la relación Donante-Receptor,  cayendo en un espiral sin solución.

La actividad minera debe ser vista como una oportunidad para el desarrollo sostenible del país antes que una amenaza. Frente a esto el fideicomiso social, se convierte en una actuación del Estado en un acercamiento con las comunidades campesinas,  aplicándose para aquellas zonas de influencia de los proyectos mineros o hidroeléctricos otorgados.

Se trata de un trabajo  entre la  autoridad Nacional a través de Proinversion, Regional, local e inversionistas previa aprobación del Consejo Ejecutivo de los proyectos con desarrollo social en sectores como educación, salud, agrario y servicio básico como agua, luz y desagüe, que en el tiempo favorecerán a la población y garantizaran un desarrollo sostenible de la zona de influencia.

La operación se realiza mediante un Contrato de Opción de Transferencia. El modelo del  fideicomiso,  exige  que una parte del dinero que recibiría el Estado, normalmente destinado al Tesoro Público, se reservara para el desarrollo sostenible de las localidades. Existiendo tres beneficiarios del proceso.

Por una parte El estado, hará posible la sostenibilidad en la política de promoción de inversiones en el sector extractivo y la participación activa de las comunidades en el desarrollo y la ejecución de proyectos.

La comunidad, accedería ha un real empoderamiento ciudadano, con compromiso y responsabilidad así, como fondos propios para invertirlos en el desarrollo sostenible de sus comunidades con lo cual la inclusión financiera seria una realidad.

Los inversionistas, desarrollarían un modelo sostenible basado en el principio de inversión con responsabilidad ambiental y desarrollo social.

En la actualidad se han constituido Fideicomisos Sociales en los proyectos de Yuncán, Bayóvar, Las Bambas, Toromocho, Alto Chicama y La Granja, que como resultado ha logrado la satisfacción de las comunidades de las zonas de influencia.

Este fondo social, no solo asegura la prevención de conflictos socio ambientales, sino que además se da viabilidad económica, social y ambiental a los proyectos de exploración y su factibilidad.

Desarrollo sustentable y sostenible. Algunas aproximaciones conceptuales sobre dos conceptos clave en la estrategia del desarrollo global.

José Rivera Vila

El presente trabajo se ocupa de una cuestión discursiva, o mejor de un asunto analítico. Analizar significa separar, diseccionar. Por eso cuando nos enfrentamos ante un concepto tenemos un definición del mismo con lo que le pertenece y lo que deja afuera, o sea lo que es y lo que no es.

De manera tal, que aquí se intentará trabajar con las diferentes definiciones de un tema recurrente y necesario como el desarrollo sustentable y sostenible. Para ello se recorrerán las definiciones y formalizaciones en derredor de esta noción con el objetivo de realizar una bajada conceptual para la implementación práctica.

Dado que en algunos casos desarrollo sustentable y desarrollo sostenible pueden ser utilizados como sinónimos, o bien como dos ideas diferentes, lo que trataremos es de realizar un paneo por las definiciones que ofrecen diferentes instituciones para arrojar luz sobre la cuestión.

Veamos dos definiciones de dos entidades sobresalientes en el ámbito del desarrollo:

De acuerdo con el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD, 2001)  “El desarrollo humano es crecimiento económico equitativo y sostenible, es además un concepto superior e incluyente en el sentido de que abarca los conceptos sinónimos de desarrollo sostenible, sostenibilidad y sustentabilidad, esto indica por consiguiente que todos y cada uno de los diferentes sectores (económicos, sociales, políticos y ecológicos, entre otros) deberían tener como meta el desarrollo humano y no sólo el económico”.

Para el PNUD el desarrollo humano es el concepto macro que estaría cobijando otras subcategorías como las de “desarrollo sostenible, sostenibilidad y sustentabilidad”, que la mismo tiempo funcionaría como sinónimos. Esta idea de desarrollo humano involucra diferentes aspectos que lo diferencia de lo que comúnmente se comprendía como desarrollo desde una mirada tecnicista, economicista o materialista. Aquí el valor supremo esta en el hombre y en conservar la armonía de su hábitat en todos los terrenos en los que se manifiesta.

Por otro lado, el IUCN (Instituto Internacional para la Conservación de la Naturaleza) da dos definiciones para pensar el desarrollo. En primer lugar, el desarrollo sostenible “se basa en el manejo y conservación de los recursos naturales en la orientación del cambio tecnológico e institucional, de tal manera que asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones presentes y futuras”. En segundo lugar, el desarrollo sustentable toma a su cargo “el mejoramiento de la capacidad para convertir en un nivel constante de uso los recursos  físicos, a fin de satisfacer cada vez y en mayor medida las necesidades humanas”.

Hay una clave de lectura para las ideas definidas por el IUCN: la continuidad y la constancia. Cada uno por su lado y con sus atributos, lo sostenible y lo sustentable conjugan la variable planificación como el modo por excelencia de pensar el desarrollo. El trabajo con los recursos y su orientación tienen como condición una satisfacción que no sea en el presente sino que acoja el mediano y largo plazo.

Asimismo, una de las ideas-fuerza que tiene el modelo de desarrollo, que incluya la sostenibilidad y la sustentabilidad, es el trabajo que hay que realizar en todos los ámbitos en función de hacer compatible el modelo de desarrollo económico con el entorno ambiental y social. Una sociedad no se desarrollo solo con un boom económico, sino con un esfuerzo coordinado entre todos estos sectores. Lo económico, lo ambiental y lo social, no pueden pensarse unos separados de los otros, sino como una sinergia permanente, y es así donde toma sentido la variable tiempo. Lo sostenible y lo sustentable están, por sobre todas las cosas, indicando una línea temporal de desarrollo. Y al mismo tiempo un comportamiento ético y productivo en una línea humanista.

La ecuación que plantean las definiciones de “ecodesarrollo” por ejemplo guarda relación con la satisfacción de las necesidades básicas en un contexto de productividad y conservación de esta en el tiempo.

De esto se desprende que las definiciones que arrojan las organizaciones que estudian esta importante cuestión lo que acometen es dar con formalizaciones conceptuales que tengan un anclaje en las prácticas empresariales. La cooperación y la coordinación entre los factores económicos y sociales con los factores ambientales son la materia clave a comprender por todas las definiciones vistas. Y la posibilidad de planificar estrategias que sean eficaces y acordes con el modelo de desarrollo a implementar es sin duda la tarea fundamental. Hay muchas y diferentes empresas, por ejemplo en la actividad minera, que ya están realizando tareas dentro de lo que se llama el desarrollo sustentable junto con las comunidades donde tienen base de operación. Se trata de eso de definir conceptos rectores y realizar tareas ejemplificadoras.